Jóvenes y adultos padecen por igual situaciones de desempleo en Venezuela

Cualquier momento es bueno para redondearse un dinero extra, especialmente en tiempo de elecciones. Foto: Kira Kariakin.

Cualquier momento es bueno para redondearse un dinero extra, especialmente en tiempo de elecciones. Foto: Kira Kariakin.

Abstract: In Venezuela it’s common to complement the monthly income with small side enterprises, a practice known as “killing tigers” (matar tigres), but for some it’s a way of living. Currently 40,6% of the active population subsist in the informal employment sector. In terms of age, two are the segments affected the most for unemployment – under 25 and over 40 –, causing side small businesses to occur, independent enterprising and migration. The implementation this month of a new labor law makes the impact on employment uncertain but the tendencies towards the age segments might remain the same.

Desde hace muchos años una constante de la subsistencia del venezolano es “matar tigres”, que es como llamamos a redondear el mes con un trabajito por fuera, una asesoría corta, etc., pero “matar tigres”, para muchos que han pasado a la actividad informal, es un modo de vida. Para marzo de este año, la misma se ubica en un 40,6% contra un 59,4% dentro de la población activa. Asimismo, en mayo de 2012 se aprobó una nueva ley del trabajo que acaba de entrar en vigencia el 7 de mayo del 2013, aumentando los beneficios para los trabajadores, disminuyendo la jornada laboral y por tanto aumentando la carga económica del empleador. El impacto que esta ley causará en los índices de empleo y desempleo aún no se conoce.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de desempleo durante el año 2012 disminuyó paulatinamente desde un 10,3% en enero hasta un 5,9% en diciembre. Luego aumentó en enero del 2013 a 9,4% para volver a disminuir a un 7,6% en febrero y ubicarse en un 7,7% en marzo de este año.

Las cifras de empleo oficiales para el primer trimestre de este año son:

1ertrimestre2013Apartando estas cifras, es de interés conocer sobre la oferta de empleos, para lo cual consultamos con José Manuel Rodríguez-Grille, Gerente de Estrategia de Empleate.com uno de los portales de empleo más populares en Venezuela, receptor de más de un millón de visitas mensuales, con cerca de 2 millones de usuarios registrados y servidor de alrededor de 10 mil ofertas de empleo nuevas al mes.

Cada año entran al mercado laboral cerca de 260 mil personas mayores de 18 años. Según su experiencia ¿Cuál es en la actualidad la situación del mercado laboral en Venezuela en cuanto a oferta por grupo de edades?

La gran mayoría de los avisos que se publican, van orientados a personas entre 25 y 40 años. En los extremos, menores de 25 años y mayores de 40 años, notamos un volumen de publicaciones insuficiente para la demanda (17% de los avisos son para o aceptan personas menores de 25 años, y apenas 4% son para o aceptan personas mayores de 40 años).

¿Cuál es en la actualidad la situación en cuanto a demanda por grupo de edades?

El desempleo juvenil duplica al desempleo promedio en el país; pero más dramática es la situación para mayores de 40 años. Este segmento etario representa el 21% de la población económicamente activa. Cualquier persona que pierda su empleo después de los 40 años, ve muy limitada su posibilidad de reinsertarse en el mercado laboral como empleado.

¿Se corresponden estas cifras con las tendencias reflejadas por el INE donde el desempleo se ubica en un 7,7% para el mes de marzo?

Nosotros nunca hemos visto contradicciones entre las tendencias dadas por el INE y nuestras estadísticas de publicación de avisos. De hecho han sido muy coherentes: cuando baja el número de avisos publicados es porque ha subido el desempleo y viceversa. No obstante, estar “empleado” según los criterios estadísticos utilizados internacionalmente, dista mucho de un “estar bien empleado”. En Venezuela, cerca de la mitad de las personas empleadas lo están en el sector informal de la economía, sin contar con seguridad laboral de ningún tipo y con frecuencia, con trabajos a tiempo parcial; además hay un gran número de personas que aunque están en condiciones de trabajar, no lo hacen porque reciben algún tipo de subsidio estatal y por ello, se abstienen de buscar empleo.

¿Existen cifras de ingresos paralelos en Venezuela, producto de trabajos que denominamos comúnmente “tigres”?  Si no, ¿cuál es su apreciación personal sobre la situación de esta forma de complementar ingresos?

Si existen, no las conozco. En lo personal, veo el tema desde el punto de vista de las personas: aunque el ingreso promedio en Venezuela puede ser superior al de otros países en Latinoamérica, dista bastante de acercarse al de países desarrollados. La mayoría de la población aspira a tener niveles de consumo similares al de estos países y de allí que surja la brecha entre deseo y posibilidad. Para subsanarla, hay una fuerte presión para conseguir ingresos adicionales, sea teniendo más de un trabajo o “redondeándose” con un negocio paralelo. De allí que sea tan común ver a empleados vendiendo productos entre sus compañeros de trabajo o utilizando medios de ventas en línea. Y desde el punto de vista de sistema económico, el venezolano no está para nada orientado a generar productividad empresarial. Al contrario, vivimos en un entorno económico restrictivo, altamente regulado, subsidiado, distorsionado de todo punto de vista, que dificulta la innovación y la competitividad. En un marco como este, las empresas son empujadas a competir en costos y como el costo más importante es el laboral, se tiende a golpear las remuneraciones de los empleados. Según las estadísticas del Banco Central de Venezuela, en los últimos años ha venido aumentando el porcentaje de ingresos dirigidos a premiar el capital (ganancias), mientras que ha caído el porcentaje que se dirige a los empleados (remuneración). Toda una paradoja para una “revolución socialista”. Las empresas tienden a aumentar salarios solo en la medida en que el gobierno los obliga, lo que termina “achatando” las diferencias salariales entre los diferentes tipos de empleados. Es por ello que la remuneración recibida por las personas con más conocimiento y responsabilidad, viene cayendo en valor real; mientras que las personas menos calificadas reciben más o menos los mismos ingresos que recibían en el pasado.

Rodríguez-Grille señaló, para terminar, que las consecuencias naturales de una situación de sueldos bajos son el “rebusque”, una alta proporción de intentos de emprendimiento y la emigración. Esta última afectando el mercado laboral por fuga de cerebros.

Hasta tanto no se regularice la implementación de la nueva ley, es incierto el impacto en los índices de empleo y desempleo, aunque la afectación por grupo de edades quizás se mantenga.