Sobre las últimas semanas

Han ocurrido muchas cosas estos días. Estudiantes, oposición, oficialismo están en campaña. La gente la aborda a uno en ascensores, restoranes, colas de banco y comenta una de dos cosas o algún crimen o lo de la enmienda. Se elabora al respecto y el responsable final es siempre el gobierno.

Las navidades fueron raras porque después del 23N no se pudo deponer el estado de alerta. El despojo a los alcaldes opositores de atribuciones e instituciones y el vandalismo contra la Alcaldía Mayor dejaron un sabor agridulce a los resultados electorales. Las noticias de la crisis financiera mundial y su impacto en este país vinieron como las guindas que colmaron el pastel de lo que se vive día a día en Venezuela. Luego la invasión a Gaza por Israel y el obvio crimen que esto representa le dio un tinte aún más ominoso a la festividad. 1000 muertos palestinos contra 11 del lado judío, víctimas de los ataques de misiles en contra los que Israel se “defiende”. Es una paradoja terrible que en la tierra donde nació el predicador del perdón y la compasión, se estén matando sin misericordia a niños y civiles. Acá se tomó como bandera de proselitismo político. Otra excusa más para el gobierno activar odios y rencores. Se expulsa al embajador de Israel. Los 15 mil judíos venezolanos se quedan sin la representación diplomática, pero también los palestinos de acá porque tienen que hacer gestiones en la misma embajada. Una sinagoga es víctima de vandalismo y pintas antisemitas invaden las calles de Caracas. Luego de que diputados se ataviaran y pronunciaran pro-palestinos, la furibunda ola de apoyo pro-palestina se agotó de pronto y la enmienda es lo que colma la atención de todos.

Un amigo me dijo un día que lo peor de este gobierno era que le había quitado a la gente la esperanza de un país mejor. Pensé en la contradicción de ello con toda la colección de misiones que supuestamente iría a mejorar la calidad de vida de la gente, que la paliaron en algo en su momento, pero ahora ¿donde están, qué ha pasado con ellas? ¿Han terminado de organizarse en instituciones de largo aliento o ya andan con fecha de expiración de precio petrolero? Ni idea. Intuyo que lo que mi amigo me dijo es cierto. A la gente no le queda esperanza de mejorar tal y como están las cosas, porque adquirir una vivienda, un carro, obtener una educación, un trabajo, llevar una vida confortable y segura, gozar de servicios de salud eficientes -pagos ya, además, con lo que se descuenta de seguro social- es desde hace muchos años poco posible y está cada día menos probable. Esa falta de esperanza hace más expresa la voluntad del no. El sí, es como una condena a cadena perpetua.

Y el gobierno no se ayuda a sí mismo. No hace sino blandir amenazas, manda a echar “gas del bueno” a estudiantes manifestantes, voltea la vista ante el comando La Piedrita que rueda en motos descarado y armado hasta los dientes por Caracas, tira bombas lacrimógenas aquí y allá en casas de personalidades para intimidar y comete actos de vandalismo. Lina Ron anda desatada también en su búsqueda personal de que Chávez le preste atención. El gobierno no levanta ni el meñique para castigar la actividad obviamente delictiva en contra de individuos y propiedad, pero a otros como los estudiantes si se les detiene y aisla. ¿Cree realmente el gobierno, que gana puntos así? Los estudiantes sí tienen dolientes. Una buena cantidad de familias en este país, si no todas tienen un “estudiante” en ella. Estudiante entre comillas porque hoy día ser estudiante tiene connotaciones casi heroicas. Nadie realmente cree que son asalariados del imperio ni pitiyanquis. Menos después de lo del maletín y de cómo uno ve a oficiales del gobierno gastar en tiendas en Caracas y viajar para el Norte a continuar el despilfarro.

Los cambios positivos en Venezuela han sido escasos en estos diez años. Lo puedo apreciar crudamente en un antes y después. Me fui en febrero de 1999 y regresé el pasado octubre. Quienes eran clase media se las han averiguado para seguir siéndolo o se han ido. Hay una nueva, ya no burguesía política, es casi una oligarquía. El poder no se ganó para el cambio sino la revancha. La revancha del “pónme donde haya” porque los de antes hicieron lo mismo. La gente vive con terror a la delincuencia. No hay día que uno no se estremezca con un caso sangriento y despiadado leído en la prensa. Sin contar los que uno escucha sobre robos y asaltos donde “gracias a Dios”, no mataron a nadie, pero que se quedan sin denuncia porque para qué. Seguir amparando la impunidad y dejando para más tarde la seguridad del venezolano, tampoco les suma puntos por un sí.

La atención está en la enmienda y el estado de alerta se tendrá que mantener hasta el 15 de febrero.  Porque nadie quiere una cadena perpetua con ningún gobierno, nadie quiere la posibilidad, ni aunque dependa de la voluntad popular, de repetir mandatarios en un país donde la cultura del poder por el poder es tan fuerte que cualquier razonamiento, cualquier intento de “ampliación” de los derechos de los venezolanos suena a truco de feria.

5 comentarios en “Sobre las últimas semanas

  1. Una de las cosas que más me pregunto y trato de preguntarle a sus afectos es el resultado de las misiones. Ese cuento de hoy artesana y mañana médico. ¿Quién o cuántos de verdad ha cambiado de status socioeconómico, ha salido de la pobreza o tiene más herramientas para “resolver” gracias a esta educación presuntamente socialsita? Lo que al principio parecía ser un doblete el batazo, al brindar mayores ingresos y alfabetización, cuando no una oportunidad de obtener una educación superior a la larga o el título de bachiller, terminó en un doble play: ni uno ni otro y a un out de quedar fuera. De nuevo, promesas incumplidas.

    • Lo de las misiones pudo haber sido muy bueno y se convirtió en otra decepción. Sería interesante que alguien hiciera un trabajo acerca de cómo están funcionando hoy día con toda la reducción de dinero que hay.

  2. Ese comando La Piedrita me recuerda los inicios del paramilitarismo en Colombia y cómo el estado se hacia el de la vista gorda. Después se creció de tal forma que se volvió inmanejable, vinculado a la delincuencia organizada con ínfulas de intocables.

    Y Chávez tanto que habla de nuestros paramilitares y ya tiene los propios…

  3. Afortunadamente no han cobrado víctimas todavía. Aunque han habido asesinatos atribuidos al hampa común que suenan muy convenientes. Directores de diarios, profesores, etc. Bajo toda la bulla y todo el desorden a veces uno siente que se está cocinando algo muy perverso en este país.

  4. Frente a la infamia de este gobierno uno no puede quedarse callado, a la vera del camino viendo como pasan los heridos (por ahora) pensado que eso no es conmigo.
    Esto que estas haceindo tal vez no sea mucho, tal vez solo sea para sacar la presion de un pais que axfisia, que nos oprime con una cotidianidad violenta.
    Y como tu tambien queria hablar de otras cosas, del año de Darwin, del mes de darwin que es este febrero. y heme aqui, con una rabia que me tranca la garganta

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